Recomendaciones para evitar riesgos asociados al trabajo de oficinas y despachos

Publicado en Autónomos, Pymes, Trabajadores por el 21 febrero, 2020 0 Comentarios

Para conseguir una mejor calidad de vida en el trabajo es importante conocer cuáles son los riesgos existentes en los puestos de las diferentes ocupaciones y así adoptar las medidas preventivas apropiadas para que podamos obtener una reducción de la siniestralidad.

Hoy en nuestro post vamos a analizar cuáles son los principales riesgos en el trabajo del personal de oficinas. Aunque habitualmente el trabajo desarrollado en despachos y oficinas está considerado un trabajo seguro la experiencia nos demuestra que los accidentes ocurren. Para intentar evitarlos vamos a repasar cuáles son los riesgos y patologías asociadas e indicar las medidas preventivas que pueden ayudarte a evitarlos.

Principales riesgos de tu trabajo:

  • Uso de pantalla de visualización de datos
  • Posturas
  • Condiciones ambientales
  • Riesgos relacionados con la organización de tus tareas
  • Otros riesgos como golpes contra objetos, caídas o contactos eléctricos.

Daños que pueden ocasionar a tu salud y cómo puedes evitarlos:

El uso de la pantalla de visualización de datos, si estás trabajando con ella más de 4 horas al día o más de 20 horas a la semana, causa alteraciones como pesadez de párpados, picores y quemazón en los ojos. También genera visión borrosa o somnolencia. Para evitarlos te recomendamos:

  • Coloca la pantalla de forma adecuada para evitar reflejos y deslumbramientos.
  • Realiza pausas periódicas mirando a un punto lejano.

La postura adoptada durante el trabajo provoca síntomas generales como dolor de cabeza o de espalda así como problemas vasculares en las piernas. Para prevenirlos:

  • Siéntate correctamente con la espalda recta y la barbilla ligeramente levantada.
  • Regula la altura del asiento de forma que la mesa quede a la altura de los codos.
  • El espacio para las piernas deberá permitirte una posición cómoda.
  • Cuando uses el teclado, apoya los brazos y las manos delante de él.
  • Coloca el monitor a la altura de tus ojos y a una distancia superior a 40 centímetros e inferior a 90 centímetros.

Las condiciones ambientales de tu puesto de trabajo como temperatura, iluminación o ruido pueden ocasionar síntomas generales como dolor de cabeza o fatiga visual, así como molestias auditivas.
Para descartar dichos efectos ten en cuenta que:

  • La iluminación general te garantizará luz suficiente y un contraste adecuado entre tu pantalla y el entorno.
  • Equipa tus ventanas con sistemas regulables que atenúen la luz del día.
  • La temperatura se mantendrá en verano entre 23 y 26 grados centígrados y en invierno entre 20 y 24 grados.
  • Si tienes niveles de ruido que te impidan la concentración, deben instalarse elementos aislantes como mamparas o insonorizar las paredes y los suelos.

Los riesgos relacionados con la organización de tus tareas, como la jornada o ritmo de trabajo, o con aspectos de la misma, como monotonía, aislamiento, falta de iniciativa o falta de pausas pueden desembocar en trastornos como la ansiedad, irritabilidad o trastornos del sueño. Te recomendamos que:

  • Incorpores al trabajo variedad de tareas de distinto tipo.

Otros riesgos como golpes contra objetos, caídas o contactos eléctricos acarrean contusiones, esguinces o fracturas y descarga eléctrica accidental en la que puede aparecer desde hormigueo hasta lesiones más graves como parada cardiorespiratoria. Para evitarlos:

  • Mantén el lugar de trabajo limpio y ordenado.
  • No dejes los cajones de tu mesa entreabiertos.
  • No manipules las conexiones eléctricas ni intentes arreglar los equipos eléctricos
  • No sobrecargues los enchufes y asegúrate que los cables se encuentren en buen estado.

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